| No puedo negar que soy algo romántico y tampoco puedo ocultar mi eterna lucha contra mi propio ser. Entre lo Gótico y lo oscuro, nocturno y vampiresco me encuentro jugando y a veces me detengo para pasear con murciélagos y contar las estrellas. Mi amor puedo describirlo en la noche, durante la no lucidez de ella; en la madrugada suave y constante puedo verme enamorado, puedo sentirme jugando en mi propia piel, pues yo creo en un después, en un reloj de arena de millones de años, de belleza, de caos. La arena puede ser un mar de lágrimas secas, de tierra pequeña, de historias de corazones rotos y pies que anduvieron buscando la multiplicación del silencio a través de un túnel. Soy corazon y soy arena, soy sangre y soy tierra, una especie de idolatría me delata de vez en cuando, cuando el color negro invade mi mente y las telas que me cubren, como quien dice: "anoche corrí a tu casa, JAH NOS HA SALVADO! JAH NOS HA SALVADO! y me puse a llorar". Y también puedo bailar, en mi nube, mientras la luna te ve practicar el vuelo hasta que llegues al sol. |
15 febrero 2005
mi opinion sobre Corazon y arena
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