30 abril 2005

NUEVE SIX NUEVE DOS

raro, santo, sueño y miro al suelo
rezo,
me confieso,
me confieso asqueroso,
extraño en momentos que no recuerdo.

No estoy raro,
ni confundido,
estoy bailando
danzando
cansado y somñoliento
tras las agujas de un reloj digital,
tras los pies de una serpiente,
tras una manzana podrida
tras el aire encerrado en un recipiente.

No hay comentarios.: