10 agosto 2005

Sólo huele a huellas

Saber que no me besas, sino me lames, que derramas tu saliva sobre mi piel erizada, con cada gota armonica naciente de tu boca. El darme cuenta que mi cuerpo es apenas un accesorio más del tuyo, y que tus manos son esas livianas cucharas que utilizas para devorarme; me excita, me retiene a tu lado, me devuelve a mi arena, a lo mas terrenal que me has hecho conocer. Me empapa tu sudor en mi pudor destrozado por tu mirada, y hasta tus mentiras... son de nosédonde, del horizonte, donde he perdido los papeles, donde dejé mi cordura y hasta pedazos de mi ropa.

No hay comentarios.: