I
Había una vez un lapicero que no queria ser lapicero, sino un lapiz. Les decía a sus amigos (reglas, escuadras y borradores entre otros) que la razón era que él se equivocaba mucho cada vez que su dueño o alguien decidía escribir algo usándolo y que por más que intentaba no podía consigo mismo.
Su mejor amigo - un borrador de lápiz- le aconsejó que se olvide del tema, que siempre sería un lapicero y que mejor no piense en cambiar su escencia (su tinta). Lo unico que se logró en esa discusión fue una gran profunda pelea entre ambos y la tristeza Lapicero. El dueño de Lapicero lo utilizaba cada vez menos pues aquella nostalgia en el lapicero había logrado que en este se equivocara más de lo usual. Al parecer las cosas no podían andar peor.
Un día un lápiz, amigo de un borrador de lápiz, le buscó y habló para decirle que no siguiera triste pues él conocía quien lo podía ayudar. Lapicero se alegró y no tardó en preguntar qué era lo que debía hacer para cumplir su sueño más preciado.
Escríbele una carta a tu creador, una tan extensa y tan sincera que El no podrá negarse, fueron las palabras del lápiz. Yo alguna vez fui tajador y mírame, diciendo esto el lápiz se fue.
Lapicero entre lágrimas no pudo ni agradecerle al lápiz amigo de una borrador de lápiz, pero no tenía tiempo que perder, debía escribir esa carta.
Todas las experiencias vividas abundaron cada una de las páginas de la epístola de lapicero. La fábricas y los demáas lapiceros recién hechos, los sueños que tvo cuando en la caja era exportado hacia un país lejano, las peripecias que hicieron su vida menos aburrida en la tienda de útiles donde después de mucho tiempo fue comprado y tuvo que despedirse (entre lágrimas y promesas de reencuentro) de sus amigos. Contó las anécdotas que vivió cuando fue probado por primera vez, cuando empezo a deslucirse por sus primeros errores, los cuales poco a poco se hicieron los más comunes; las noches de insomnio intentanto corregirlos y sobre todo cada una de las razones de sus deseos increíbles e inolvidables de ser un lápiz.
Demoró días escribiendo tal carta, tan larga y tan triste que nunca la terminó, en el preciso instante que se disponía a firmarla (con la frase ' lapicero con alma de lápiz') se le terminó la tinta a lapicero y murió.
II
Hoy los amigos de lapicero se han reunirlo a despedirlo. No hallaron mejor idea que leer en su funeral su extensa carta (245 páginas bond A4 muy amigas de Lapicero).
Se dice que murió feliz y con todas las esperanzas de ser lápiz.
En la lectura de la carta nadie, quizá un borrador, se dio cuenta que lapicero, al escribirla, no había cometido error alguno.
1 comentario:
YO:POR MAS QUE INTENTES HUIR DE MI
JAMAS ME ECHARAS DE TI
NO EXISTE DISTANCIA ALGUNA
QUE LOGRE APARTARME DE TI
LA DISTANCIA PUEDE SEPARAR DOS CUERPOS
PERO NO LOS SENTIMIENTOS
JAMAS ME CANSARE DE AMANECER PENSANDO EN TI
DONDE ESTES MIS PENSAMIENTOS
SE IRAN CONTIGO
ESPERANDOTE SIEMPRE QUE ME NECESITES
SOLO TIENES QUE LLAMARME
NO LO OLVIDES .TQM
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