Según leyendas, las víctimas de un vampiro tienen que morir, de otro modo nunca llegarían a ser un vampiro. Estas son solo creencias de diferentes culturas: Si una persona ha muerto y un animal (normalmente un gato) salta por encima del cuerpo, antes de ser enterrado, la persona puede llegar a convertirse en un vampiro. En Rumania, esto se puede curar poniendo un pedazo de hierro en la mano del cadáver.
En la mitología griega era muy común que personas pelirrojas, después de la muerte, se convirtieran en vampiros. Esto es por la creencia de que Judas Iscariote tenía cabello rojo.
Otras formas de conversión según distintas creencias serían:
- Si una persona comete suicidio.
- Ser un hechicero o bruja.
- Ser el séptimo hijo de un séptimo hijo.
- Ser mordido por un vampiro.
- Beber la sangre de un vampiro,
- Ser víctima de un asesinato sin vengar.
- Por no recibir un entierro propio.
- Si el cadáver es reflejado en un espejo...
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