De pronto un día desperté a tu lado,
lleno de arcoiris y radiante
creados por una lunar luminosidad,
nacían lagunas de colores mientras
un delicioso aroma a jazmín
nos inundaba al respirar
dejándonos átomos de almas
de hombres que cabalgaban sobre unicornios.
Una incandescente solemnidad invade mi pcho cuando recuerdo las ilusiones;
pensar que
algún día pude haber caído
cuando una tarde,
por el cielo,
me vi llevarme lejos.
Vengo de tus besos volados desde tu pecho,
tus latidos
amante de ensueño son parpadeos
aletear de mariposas sobre el mar
convulsionante de ideas y sentimientos
vastas explosiones de fuego y agua
de pétalos de rosa y sábanas.
De pronto una tarde desperté
rostro de niña me miras
siento los signos
las caricias suavísimas
y libremente intensas buscándome.
Entonces tu sonrisa elástica adorna mi canto
que aparenta iracundo un reeclamo de tu voz.
Sonríeme complaciente
de madrugada frági y libertina,
tus sueños te empapan de perfumes deliciosos y no estamos durmiendo,
prometo alejarte de este cielo prudente
y versarnos en tormentas
que aparecen en el suelo y en lo más intranquilo de tu cuerpo.
De pronto una noche desperté y ya no estabas a mi lado
yo por libidinoso
o lasciva tu huías
debajo de la cama
y te besé
te besé
hasta los muslos del alma.
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