Ante tu mirada me rindo
como la cuerda de una guitarra
ante la música de un verso.
Ante tus besos, un sentimiento de pureza
derrochando elegante locura
la sensación de una herida
cuya huella no sabe si tiene cura.
Ante tu sonrisa, el mar abierto
un puerto lleno de senderos azules
y mientras sonríes, el silencio
llena de gotas frágiles mi pecho sereno
quien espera tu abrazo, muy seguro y contento.
Ante tus senos, el calor que me provocan
una magia que aloca y se bifurca
entre mis sienes y mis dedos...
suaves de tamaño
exactos para mis dientes
extasiados de morderte se han embriagado,
es un par en belleza que espera a ser descubierto
tan femeninos y atentos
son el cielo estrellado.
Ante tu frente, he jurado
que el aire me ha retado a duelo
quien pierde no te besará de nuevo
ni despacio, ni mintiendo,
casi a escondidas he vencido
soy de fuego y el aire solo aviva mis talentos;
causa gracia que no solo tu mejilla se haya sonrojado.
Ante tus cabellos he apostado mis versos,
todos los estoy jugando de puro enamorado,
se han disuelto a mi costado y tú estabas durmiendo,
castaños se han convertido en mis compañeros
algunos curiosos de nuestros besos me tocan el cuello
han hecho una rebelió ensortijados y molestos.
¿no sabes acaso que voy apostando mi vida por ellos?,
voy tan enamorado y ensortijado, no me detengo.
Ante tus lunares, tus pecas y tu piel mi devoción entera
son un juego de palabras que pronuncia tu cuerpo
quien, victorioso y alentador a cada batalla que persigo, me conoce;
mil noches despierto son de lunares tu cuerpo
una réplica de arena y espuma del desierto;
mi lengua deslizante obsesionada
con aquellas islas hermosas en tu vientre y tu cuello.
Ante tu amor, me enamoro,
mi espíritu lleno de alegría se mece en el cielo
omino algunos demonios que amenazan socavar nuestros cuerpos y crear distancia;
te amo soy fuerte y vulnerable a la vez,
entrego mi piel eminentemente confesional,
sangre que entra en tu cuerpo como un regadío de luz roja
tan tierna como tu boca, tan lasciva como la mía;
sueña la luna con nuestro amor profundo
recibe el sol mi sudor cuando se mezcla con el sudor tuyo,
sacrificio dorado
licor nuestro.
Ante tu esencia, existo
como ser divino, como ser perfecto
que desconoce de duelos pero sí de retos,
tan inmaduro e incorrecto,
pero a la vez tan certero pues creo en la verdad de lo inevitable
pues creo en la locura de tus ojos y la luz en tu mirada,
¿si no creyera en nuestro silencio? ¿quién nos creyera?
y sabemos que no sólo es cuerpo, que no sólo es sexo,
es deseo y lo más puro
es mi esencia de ser quien yo mismo no se comprende
si no es de otra manera si no es contigo,
sincero y oscuro.
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