Hay un silencio incómodo,
una traducción venérea,
una sombra desnuda,
un prototipo de disculpa,
once alfombras transparentes,
un sinfin de puntos suspensivos,
dos bocas dibujadas,
un pétalo artificial,
veintinueve huellas de arena,
tres horas interrumpidas,
persiguiéndonos.
Corren
las bolsas de juguetes,
tus zapatos de arcilla,
mi insuperable retina,
las bicicletas estacionadas,
los árboles de las hojas.
los libros de las páginas,
las letras del teclado,
el filo de las navajas,
los sueños de los despiertos,
el oro de los dientes,
la sed de los hambrientos,
se caen
se tropiezan
sangran
lentamente.
Al revés está el mundo.
Famoso,
por tocarnos la espalda para saludarnos.
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