Ya no tengo sueños solitarios,
soy contigo el fantasma y la piel,
la sonrisa en tus labios.
¿No es acaso tu boca quien se atreve a colocar la locura en mi pecho?
¿No es sino tu alegría
que me estremece con lágrimas de amor?
Ya no tengo metas difusas
eres el camino que siguen mis pies.
¿ No es acaso tu ternura el brillo de
mi rostro?
¿No son tus pequeñas manos las que me hacen volar?
Ya no hay sueños solitarios,
eres conmigo la dulzura y tu piel es la sonrisa en mis labios.