No fue suficiente
atarte a sonidos de estrellas que caen como lágrimas.
será que anduve muy triste y desnudo.
Nunca fue suficiente
la lujuria en mis manos rodeándote
en la calle los lascivos enjambres de besos
que pican e hinchan en las prendas.
Tenemos que desvestirnos para curarnos.
Te abrieron el vientre y el pecho
y no fue suficiente,
yo estuve en ambos
como una escultura inmóvil y perenne
como una serpiente envenenándote en movimiento.
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