Estoy esperando irme de aqui, soy un desgraciado, un niño, una sonrisa pícara; soy de alguna vez tu pasado nocturno, ¿recuerdas?... ultimamente escribo y me olvido de lo que pienso y me voy pareciendo mucho a ti, mientras me robas las posturas y la manera de expresar y el quedarse callado. A veces me siento a pensar alejado de lo terrenal -como hacía bastante tiempo mi abuelo al afeitarse-, (cerraba puertas y ventanas, juntaba su mesa y frente a un espejo se admiraba las arrugas y la barba blanca y la espuma ... todo un ritual, entre tanto peligro, su mano temblorosa no conocía la edad de su sangre), pero estoy loco y en este momento no pienso en mi abuelo sino en el viaje que estoy preparando, la mochila celeste curiosamente graciosa y enorme, ¿nos podemos esconder allí sabes?, es una buenísima idea si lo ves desde mi punto de vista. Vámonos a otro sitio, donde te pueda mirar, donde pueda acariciarte las curvas de niña, donde pueda libremente llorar, donde te deje fumar solo después... porque ha valido la pena.. y otra vez pues vales la pena. Déjame visitar aquel otro sitio donde puedo llegar, las sorpresas no son sorpresas sin papelitos, sin tu sonrisa y tu no saber qué decir, sé que me estás leyendo, y puedes dudar que no es para ti pero... ¿por qué te ha tocado el alma entonces? digamos que... ya llegamos a aquel sitio. Silencio... silencio, esta es mi última respiración, mi último suspiro de agonía. No te sorprendas, aunque me vaya de aquí. |
03 febrero 2005
otro sitio (being fooly depressed)
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario